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lunes, 26 de octubre de 2015

Vitreaux made in SMA.

Compartimos más obras de arte que elaboraron nuestros/as alumnos/as junto a la Profesora de Educación Visual y Plástica, Stefani. Una de ellas fue elegida como portada del libro de cuentos que la Profesora de Literatura e Idioma Español, Marianela, creó a partir de los cuentos que participaron del concurso en la semana del Libro.


No habíamos compartido las imágenes antes, porque deseábamos esperar a la presentación del libro. Para ver las imágenes haga click aquí.  

lunes, 5 de octubre de 2015

Presentación del libro de cuentos.

Uno de los eventos que se realizaron en la Fiesta, fue la presentación del libro con los cuentos que participaron en el concurso que realizamos en el mes de mayo.
Aquí compartimos el Prólogo que escribieron las profesoras, y un enlace para ver y/o descargar el libro.

Este libro es el resultado del esfuerzo, la creatividad y el trabajo de nuestros alumnos. Integran el volumen todos los cuentos participantes del concurso literario que lanzó el liceo, hace algunos meses, como forma de promover la escritura y la lectura y de propiciar un acercamiento diferente al lenguaje.
En principio, la idea era reunir solamente los textos del concurso, pero luego nuestro libro se fue enriqueciendo con otros materiales que los alumnos fueron aportando. Hay cuentos que no participaron del concurso, porque no llegaron a terminarse a tiempo o porque las ganas de escribir vinieron después. Otros textos han sido reelaborados en el tiempo que ha mediado desde el concurso hasta acá.
Hemos incorporado también el guión teatral elaborado por alumnos de tercer año, en base al cuento de Francisco Espínola “El hombre pálido”.
Las imágenes que acompañan los cuentos, son fotografías tomadas en la exposición de trabajos realizados por primer año en Educación Visual y Plástica bajo la consigna “Las letras como formas”.
“Las letras como formas” fue un proyecto que se realizó a fines de mayo, en el marco del “Día del libro”. Nuestro objetivo fue reflexionar sobre las formas que tienen las letras y cómo las aplicamos al escribir o las leemos sin analizarlas. En primer año trabajamos sobre los elementos del lenguaje visual y uno de los más interesantes son las formas. Aprendimos que podemos clasificar las formas
dependiendo de cómo sean sus lados. Orgánicas (lados curvos), rectilíneas (lados rectos) e irregulares (lados curvos y rectos). Retomando este tema, jugamos compositivamente con las letras y sus formas aplicando paralelismo para organizarlas sobre una cartulina negra doble, pensando en crear un falso vitró.
Organizamos la composición desde el paralelismo. Lo trabajamos sobre cartulina negra doble, para luego poder trabajar con papel celofán de colores en el interior y producir transparencias junto a los efectos que la luz nos daría al exponerlos a ella, dando lugar a la creatividad de cada alumno y a las distintas posibilidades que nos dio usar distintos colores.
Al exponer los resultados obtenidos al sol, nos dio la posibilidad de abrir debate sobre temas relativos al color, como saturación, transparencia, matices, tonalidades e intensidades.

Profesoras Stefani Solari y Marianela García

Para ver o descargar el libro haga click aquí.
Para ver imágenes de la presentación haga click aquí.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Promover la lectura.

Aporte de la Profesora Marianela García.

            Los alumnos de segundo año del LCC comenzaron una ronda de lecturas en el Colegio Santa María de la Ayuda. Esta vez le tocó a Romina Hermoso, Micaela Trujillo e Ismael Piñeiro de 2º 1, quienes leyeron, ante una audiencia atenta y amena de alumnos de tercer año, A enredar los cuentos, del escritor Gianni Rodari.


A enredar los cuentos
Gianni Rodari

-Érase una vez una niña que se llamaba Caperucita Amarilla.
-¡No, Roja!
-¡Ah!, sí, Caperucita Roja. Su mamá la llamó y le dijo: “Escucha, Caperucita Verde…”
-¡Que no, Roja!
-¡Ah!, síRoja. “Ve a casa de tía Diomira a llevarle esta piel de papa”.
-No: “Ve a casa de la abuelita a llevarle este pastel”.
-Bien. La niña se fue al bosque y se encontró una jirafa.
-¡Qué lío! Se encontró al lobo, no una jirafa.
-Y el lobo le preguntó: “¿Cuántas son seis por ocho?”
-¡Qué va! El lobo le preguntó: “¿Adónde vas?”
-Tienes razón. Y Caperucita Negra respondió…
-¡Era Caperucita Roja, Roja, Roja!
-Sí. Y respondió: “Voy al mercado a comprar salsa de tomate”.
-¡Qué va!: “Voy a casa de la abuelita, que está enferma, pero no recuerdo el camino”.
-Exacto. Y el caballo dijo…
-¿Qué caballo? Era un lobo
-Seguro. Y dijo: “Toma el tranvía número setenta y cinco, baja en la plaza de la Catedral, tuerce a la derecha, y encontrarás tres peldaños y una moneda en el suelo; deja los tres peldaños, recoge la moneda y cómprate un chicle”.
-Tú no sabes contar cuentos en absoluto, abuelo. Los enredas todos. Pero no importa, ¿me compras un chicle?
-Bueno, toma la moneda.
Y el abuelo siguió leyendo el periódico.




 Gianni Rodari

            Gianni Rodari nació en Omegna, Piamonte (Italia), el 23 de octubre de 1920. Su padre era panadero y su madre lo ayudaba en el negocio. Al año siguiente de su nacimiento nació su hermano Cesare. Su padre murió en 1929 cuando Gianni tenía apenas 9 años. Lo enviaron entonces a la casa de su tía. Después de un tiempo ingresó al Instituto Magistrale donde tomó clases de violín. En 1937 se graduó de maestro y al poco tiempo se inició como educador.
            Continuó con su carrera de maestro hasta que comenzó a vivir del periodismo, editando el periódico Cinque Punte y siendo director de L`Ordine Nuovo de Varese. A través del ejercicio del periodismo, Rodari llegó a la literatura. Al principio firmó con el seudónimo de Francesco Aricocchi, con el cual publicó una recopilación de leyendas populares, Leyendas de nuestra tierra, y dos cuentos de corte fantástico, El beso y La señorita Bibiana. Posteriormente, siendo cronista del periódico L'Unitá, descubrió su vocación de escritor para niños. Entre sus libros se destacan El libro de las retahílas, Las aventuras de Cipollino, Cuentos por teléfono, Cuentos escritos a máquina, Cuentos para jugar, La góndola fantasma, Los enanos de Mantua y Los traspiés de Alicia Paf. En 1970 recibió  el premio Andersen.

miércoles, 17 de junio de 2015

Concurso de cuentos: el ganador "Los Ojos Violetas".

Les debíamos el cuento ganador de nuestro concurso de cuentos. Fue escrito por Juana Caballero de tercero y aquí lo transcribimos.

Los Ojos Violetas


"Serena bajó de mal humor del auto y repitió por millonésima vez que no quería quedarse allí. Su madre comenzó, por millonésima vez, su aburrido discurso:

-Tenés que despegarte de la tecnología, no podés vivir pegada a los celulares, acá vas a estar en contacto con la naturaleza,  vas a hacer nuevos amigos, ¡vas a ver que me lo vas a agradecer!
-Como quieras- contestó su hija de mal humor.

   Luego de despedirse, Serena buscó  la cabaña que le había sido asignada, hasta dar con la número 13. Al entrar, allí ya había tres chicas, que, al verla, le sonrieron. Lo único que faltaba, chicas simpáticas que habían llegado a ese campamento con ganas de hacer nuevos amigos. Serena quería matarse en ese mismo momento, no era la mejor relacionándose con la gente, -esa había sido una de las razones de su madre para meterla en el campamento de verano- y ahora, estaría obligada a compartir una cabaña con esas chicas. Trató de ser positiva, y les sonrió de vuelta. “A lo mejor no es tan malo”, pensó, y no se equivocó.

   Tras pasar todo el día juntas, a Serena le terminaron cayéndole bien las jóvenes: las gemelas Tara y Jennie, de grandes ojos verdes y cabellos castaños, que hablaban con un raro acento, y otra chica más bajita y de cabello muy oscuro: Ana. Las cuatro tenían la misma edad, y muchas cosas en común. Estuvieron juntas todo el día, conociendo  el lugar  y haciendo amigos nuevos. El día se pasó muy rápido, y Serena estaba muy cansada. Ni bien apoyó la cabeza en la almohada, se durmió muy tranquilamente, sin pensar  que muy pronto algo pasaría que lo cambiaría todo…

   En sus sueños, Serena solo veía  unos grandes ojos violetas. Solo eso .Ojos violetas… en medio de la oscuridad. Y los ojos violetas la miraban fijamente. Y se acercaban, cada vez más y más… y la miraban amenazadoramente, y se acercaban… se acercaban…

   Serena se despertó del sueño muy agitada. Casi sentía que el corazón se le iba a salir del pecho. “Solo fue un sueño” pensó para tranquilizarse. Pero había sido un sueño muy extraño. Había sentido muy real todo lo que en el sueño  había pasado.

  Mirando en medio de la oscuridad, descubrió a sus amigas, cada una sentada en su respectiva cama, que  miraban hacia un punto en un rincón de la cabaña. Las tres parecían asustadas.  Serena no sabía por qué. Hasta que los vio.
Sí. Eran los mismos que en el sueño, igual de brillantes y amenazadores… “Tu mente te está engañando”, se dijo a sí misma, pero no se pudo convencer.
Los ojos las acechaban desde un rincón, y las chicas no sabían que hacer, estaban aterradas. De repente algo que ninguna de ellas esperaba ocurrió: los ojos se desvanecieron como por arte de magia, simplemente desaparecieron.

  Ninguna podía decir siquiera una palabra, no podían ni moverse del miedo y la sorpresa. Entonces Ana, valientemente, se levantó de su cama y abrió la puerta de la cabaña, y con un gesto hizo entender a las otras que la acompañaran afuera, pero las demás negaron con la cabeza.
-No sean miedosas, vamos a decírselo a  alguien, ustedes vieron los ojos ¿verdad?
Las otras tres asintieron.
-Entonces acompáñenme, vamos a decírselo a algún adulto, capaz que hay algún animal peligroso…
Las chicas aceptaron y siguieron a Ana. Afuera, todo estaba sumido en un sepulcral silencio. Se suponía que algún animador estaría por allí, inspeccionando que todo estuviera en calma, sin embargo no parecía haber nadie.

   Decidieron volverse a dormir, pero, como era de esperar no pudieron dormir nada. Pasaron el resto de la noche conversando sobre el tema. Revisaron toda la habitación, pero no encontraron nada raro. Decidieron que no lo contarían a nadie, pero que lo harían si volvía a ocurrir, tal vez estaban haciendo mucho drama y solo había siendo un animal, sin embargo, ¿por qué Serena había tenido ese sueño antes?
Se lo comentó a las chicas, y las cuatro se estremecieron al saber que todas habían tenido ese sueño, porque eso les daba a entender que realmente no era un simple animal lo que habían visto. Además, ¿qué animal tiene los ojos violetas?

 Esa noche, ninguna de las cuatro estaba muy segura de si iba a lograr dormir. Se pasaron un rato conversando, hasta que, finalmente, el sueño las empezó a vencer, y lo conciliaron.

   Al principio todo estuvo bien, Serena y las demás dormían tranquilamente, pero no sabían que una horrenda criatura, de ojos muy brillantes y violetas, las acechaba desde un rincón de la habitación…

    Las pesadillas no demoraron en aparecer, pero esta vez mucho más fuertes que la noche anterior. Todo parecía más real, y cuando despertaron, todo era oscuridad y  las cuatro se sentían completamente invadidas por el miedo, y se lamentaban no haber dejado la luz de la cabaña prendida.
Y allí estaban. Los ojos las observaban desde el mismo rincón que el día anterior, pero esta vez, se acercaron peligrosamente hasta la cama de Ana, donde la tenue luz de la luna entraba por la ventana y permitía ver un poco más. Y lo que vieron… Lo que vieron las dejó completamente heladas.

   Era una criatura horrorosa, tenía la figura de ser humano, se podía decir que era como una muchacha de 15 o 16 años, pero se arrastraba por el suelo ayudándose con las manos, que tenían la piel despellejada, las uñas arrancadas, y cubiertas por completo de sangre. El cuerpo cubierto con un vestido blanco, bastante roto, y con algunas manchas de sangre. Sangre… Era lo que abundaba por todas partes, en todo el cuerpo, y en su rostro, que en algún momento habría sido bonito, pero que ahora, observarlo era como ver a la cara a tu peor pesadilla. Lo único de ese rostro que aún era bello, eran los ojos violetas. Los brillantes ojos violetas.

   Serena juntó aire y elevó un grito que fue escuchado en todo el campamento. Un grito lleno de espanto, terror, miedo, o como quieran llamarlo. En cuestión de segundos, un par de animadores entraron corriendo por la puerta y prendieron la luz, a la vez que preguntaban a los gritos que ocurría. Ellas señalaron hacia donde había estado  la monstruosa criatura, pero allí ya no había nada, había desaparecido como por arte de magia, igual que la noche anterior…

    Un rato después, un poco más calmadas, sentadas en el comedor junto a la directora del campamento y los animadores que las habían sacado de la cabaña, pudieron explicar lo que había ocurrido. Ellos no sabían si creerles a las jóvenes, pero al verlas tan asustadas, con el miedo dibujado en sus caras, y los llantos y el tartamudeo, comprendieron que nada de lo que ellas habían dicho era inventado.
Sin embargo, ellos estaban convencidos que se trataba de algunos jóvenes bromistas, y se lo hicieron saber a las jóvenes:
-Seguramente fuera alguien jugándoles una broma de muy mal gusto. No se preocupen, en este mismo momento los otros animadores están revisando las cabañas y controlando que cada uno esté en su lugar- les comentó la directora.
-Vamos a descubrir quiénes fueron, no se preocupen.- añadió una animadora llamada Lucía.
Pero ni a Serena ni a sus amigas las lograron convencer con esto. Y al final, la teoría de que todo se trataba de una broma comenzó a derrumbarse cuando no encontraron a ninguno de los adolescentes fuera de su lugar, ni con indicios de haber estado disfrazados.
Entonces, los adultos empezaron a preguntarse: ¿qué era realmente lo que vieron la chicas de la cabaña 13? ¿Era sólo una broma de unos adolescentes?
No sabían que esa misma noche lo descubrirían de la peor manera…

   Finalmente, después de todo un agotador día, la hora de dormir llegó.
Serena y sus compañeras se preparaban para dormir en la cabaña de siempre, solo que esta vez, la animadora Lucía las acompañaría.
-Vamos a ver quién es el estúpido que está jugándoles esta broma, vamos a ver si hoy se anima a aparecer- se reía.
Pero la risa no tardaría mucho tiempo en desaparecer…

   La lluvia caía con intensidad, y el viento, que sacudía las ramas de los árboles y las aguas del lago, entraba por las rendijas de la puerta, y como una mano de ultratumba, helada y siniestra, acariciaba los rostros de las cinco mujeres que dormían en la cabaña
13.
Las pesadillas no tardaron en atacar a las pobres mentes de las cuatro adolescentes, que desde las dos noches anteriores apenas podían conciliar el sueño, y las volvió a envolver en el terror y la oscuridad, con ojos violetas, criaturas con cuerpos destrozados y sangre invadiéndolo  absolutamente todo.
Pero esta vez, alguien más sufría las pesadillas.

   Lucía quería despertar y gritar, pero la bruma del sueño la envolvía por completo, y llegó un punto en el que ya no pudo luchar contra los ojos violetas que tan fija y siniestramente la observaban. La lluvia seguía cayendo con una fuerza descomunal y el viento se seguía colando por las rendijas, acariciando su rostro y acompañándola en sus pesadillas. Y también acompañándola en lo que seguiría después, y marcaría su vida para siempre. Bueno, si es que lograba seguir con vida…

   Se despertó cuando sintió que algo goteaba sobre su cara, aunque no le molestó en ese momento. Al contrario, lo agradecía, porque gracias a ello logró despertarse de la pesadilla.
Trató de ver a su alrededor, pero todo estaba sumido en una escalofriante oscuridad.
No se veían los ojos violetas brillando por ningún sitio de la habitación, lo cual la hizo sentirse algo mejor. Pero este sentimiento solo perduró unos segundos, porque nuevamente como por arte de magia, los ojos aparecieron. Esta vez, justo frente a su cara.
   Serena sintió que se le paralizaba el corazón, no fue capaz ni de emitir ni un sonido. El miedo había podido una vez más con ella, pero esta vez todavía más fuerte. Esta vez, la había consumido por completo.
Al final, logró reunir lo suficiente de aire como para emitir una sola palabra:
-Lucía…-dijo, o al menos intentó decir lo suficientemente alto como para ser escuchada, lo que al parecer no logró.
Pudo ver los ojos, que tenían una expresión como de sorna.
En ese momento decidió que el miedo no iba a poder con ella, que era lo suficientemente fuerte como para vencerlo, y por un instante logró reunir la valentía y el aire para dar un grito, que se escuchara por todos lados. Sin embargo, no pudo hacerlo porque en ese momento sintió como el cuchillo se clavaba muy cerca de su corazón.
En ese momento, sintió como el cuchillo se incrustaba en su hombro izquierdo.

  Lucía se despertó de su mundo de pesadillas al sentir unos quejidos. Se incorporó y prendió la luz a una velocidad récord, y lo que vio, batió el récord de lo más horroroso.

  La criatura estaba sobre Serena, era aún más siniestra que en las descripciones, y estaba sacando un cuchillo ensangrentado de la clavícula izquierda de la adolescente. La bestia terminó de sacar el cuchillo sin dignarse a darse la vuelta a observar a Lucía, que la había interrumpido. Ya  se disponía a clavarlo en el pecho de la víctima cuando Lucía le agarró el brazo,-ensangrentado y con la piel despellejada- y logró forcejear hasta que el cuchillo se clavó en el colchón de la cama de Serena, en ese momento, la criatura levantó la mirada y observó con sus ojos violetas a Lucía. Ella intentó gritar, pero el monstruo le dio una cachetada que la voló al piso. Entonces, la bestia caminó hacia ella con el cuchillo en la mano. La pobre Lucía presintió que ese sería su fin, así que miró a su alrededor, y vio sobre una cama, a Serena, que no podía moverse por culpa del dolor que sentía en la herida que no dejaba de sangrar. Vio que ésta estaba intentando  gritar, pero que la voz no le salía, cuando se percató de que en las otras camas, la sangre caía por las sábanas hasta el piso.
Con los ojos llenos de lágrimas, se dispuso a cerrar los ojos y aceptar su dramático y sangriento fin.

   Pero el fin no llegó, porque un par de animadores aparecieron por allí al escuchar ruidos extraños y abrieron la puerta, salvando así a Lucía de su fin, ya que ni bien la puerta se abrió la figura desapareció como por arte de magia, dejando caer el cuchillo que tenía en la mano al suelo, mirando muy fijamente a los ojos a  la joven.
  
   El alivio de haber salvado su vida, solo duró unos segundos. Lucía volvió a la realidad cuando escuchó la voz desesperada de sus compañeros al descubrir los cuerpos de Ana, Jennie y Tara, cada uno en sus respetivas camas, con varias heridas, y cubiertas de sangre.
Se sintió culpable. De haber estado despierta, tal vez hubiera podido hacer algo, aunque lo más probable es que hubiera terminado muerta ella también.
Sintió que alguien le tocaba el hombro y se pegó un gran  sobresalto, pero se relajó al ver que era Serena, que con lágrimas en los ojos, trataba de levantarse de la cama y acercarse a ella. Lucía se percató de que la herida de Serena en el hombro todavía sangraba y se dispuso a ayudarla, pero Serena le señalaba algo tras ellas, Lucía palideció al pensar que tal vez la criatura hubiera vuelto y se encontrara detrás de ella en ese momento. Serena entendió su miedo y negó con la cabeza, así que Lucía, se animó a darse vuelta. Entonces vio en el piso, algo que hubiera preferido no ver nunca. Allí, al lado de su colchón, en el piso, estaba el cuchillo ensangrentado. Lucía  palideció al darse cuenta de algo: ella había llevado un cuchillo del comedor a la cabaña por si tenía que defenderse de algo o alguien. Luego de ello dejó el cuchillo al lado del colchón en el que durmió. La bestia de los ojos violetas usó ese cuchillo con la intención de matarlas a todas. Y lo logró con algunas de ellas.
Lucía cayó desmayada al entenderlo.

   Cuando despertó, estaba en una ambulancia. Una doctora le preguntó como se sentía, pero Lucía no podía responder. Se había quedado muda. Muda por completo. No tenía idea que muy cerca de ella, en otra  ambulancia y en otra camilla, a Serena le pasaba lo mismo que a ella.

  Afuera se escuchaban las sirenas de ambulancias y patrullas.Un minuto después, Lucía bajaba de la ambulancia y se iba a declarar. Sabía que tal vez la declararan culpable,  y la rabia la consumía por completo.

  Serena ya había sido curada de los daños físicos, pero los daños mentales… esos seguramente no se fueran nunca. Se sentía horrible al pensar que nunca más vería a Tara, ni a su hermana Jennie, ni a la tímida Ana. Las lágrimas no dejaban de caer por sus mejillas al pensar en todo lo que había ocurrido unas horas antes. Y en esa bestia de ojos violetas… Nunca sabría  qué cosa era ese bicho que casi le había quitado la vida.
Lo único que quería era estar con su madre. Su deseo se hizo realidad unos minutos después, cuando su madre llegó  al hospital, la abrazó, la besó y, por supuesto, lloró y se echó las culpas de todo lo que había ocurrido.
-Si no te hubiera mandado a ese campamento…
-Tranquila mamá, dejá de culparte
Su madre la miró a los ojos y palideció.   
-Tus ojos…-susurró
-¿Qué pasa?- preguntó Serena.
-El color…

   Serena se acercó al baño, donde había un gran espejo. Un poco más lejos de allí, recién llegada a  la comisaría, Lucía caminó hacia un espejo. Notaba algo raro en sus ojos.
A medida que ambas caminaban hacia sus respectivos espejos, se daban cuenta que algo había cambiado.
Y al llegar y verse frente a sí mismas en los espejos, ambas sintieron que sus corazones se pararon por un instante.

   Sus ojos… sus ojos ahora eran violetas".

lunes, 1 de junio de 2015

Entrevista a Juana Caballero, nuestra campeona del concurso de cuentos.

Entrevistador: - Bueno, Juana, ¿cómo se siente que tu cuento haya sido elegido el mejor del concurso?

Juana: - Ah, bueno, es un orgullo muy grande y me siento muy afortunada. Me encantó poder participar. Está muy bueno.

E: - ¿Siempre te gustó escribir? ¿Habías escrito otras cosas antes o fue algo que descubriste en este último tiempo?

J: - A mí siempre me gustó mucho la escritura, y últimamente sí, me estuve dedicando, y con este cuento descubrí que en verdad podía escribir, porque antes, si no era para la escuela, o algo no escribía. Ahora pude escribir un cuento por mí misma y participar.

E: - ¿Te gusta leer?

J: - Sí, me encanta, es mi pasatiempo favorito.

E: - ¿Qué tipo de libros de gusta leer?

J: - ¡Uf!, de todo, pero sobre todo las novelas de ficción y todo eso son las que más me gustan.

E: - Tu cuento justamente habla de una ficción, y de una historia (casi) de terror. ¿Te inspiraste en algo en particular o fue una idea que fue surgiendo de a poquito?

J: - No, no. Fue una idea que fue surgiendo de a poquito. En realidad, como que al principio el cuento no iba a ser de terror, pero al final me terminó gustando,  me fui yendo para ese lado y me gustó.

E: - El premio de este concurso es concurrir a la Feria del Libro y elegir un libro: ¿vas con alguna idea en particular?, porque vas a encontrar cantidad de libros. ¿Tenés idea de algo que vayas a buscar directamente?

J: - Y bueno, el género que más me gusta es el de ficción. Estuve viendo algunos libros, pero aún no me pude decidir, porque hay muchos libros muy buenos, voy a ver.

E: - Muy bien. Felicitaciones Juana, y a seguir trabajando.

J: - Bueno. Muchas gracias.

Entrevista a Milena Corgatelli, una de las ganadoras del concurso de cuentos.

Entrevistador: - Milena: ¿qué se siente que tu cuento haya sido elegido uno de los mejores?

Milena: - Bueno, yo me siento muy emocionada. No tenía la esperanza de que pudiera ganar, ni nada, y me vino mucho de sorpresa.

E: - ¿Siempre te gustó escribir, o es algo que descubriste en este último tiempo? Contame cómo fue el proceso.

M: - Bueno, empecé a escribir de chica, aunque no me gustaba mucho; era vaga, por decirlo así. Me empezó a gustar escribir a eso de los nueve, y desde ahí empecé a escribir y escribir. Empecé a entrar en una red que sirve para leer, una página web que se llama Wattpad, que vos podés escribir historias y publicarlas, y que otra gente las lea.

E: - Para este cuento en particular: ¿te inspiraste en alguna historia, o fue una idea que fuiste pensando sola?

M: - Bueno, esto lo fui pensando sola. A medida que lo iba pensando lo iba escribiendo y así surgió "Lisa" (The flowers in the Paradise).

E: - Me decías que leías en esa página de internet, pero, además, ¿te gusta leer otros libros?, ¿qué género te gusta más?

M: - Libros: me gusta leer de novelas y ficción.

E: - Hoy vas a ir a la Feria del Libro, y te vas a encontrar con una cantidad de libros impresionante. ¿Vas con una idea de qué libro te gustaría comprar (porque el premio del concurso es que puedas comprar un libro)? ¿Vas con una idea de qué es lo que te gustaría buscar?

M: - Yo tenía pensado algún libro de historia como alguno de John Green, por ejemplo, o de Anna Todd, y si no, vamos a ver qué me encuentro.

E: - Bueno, Milena, muchas gracias y a seguir trabajando.

M: - Gracias.

Entrevista a Camila Trujillo, una de las ganadoras del concurso de cuentos.

Entrevistador: - Bueno, Camila, ¿cómo se siente que tu cuento haya sido elegido uno de los mejores? 

Camila: - Bueno, se siente muy bien, porque no esperaba ganar, la verdad, pensé que no iba a ganar nada.

E: - ¿Siempre te gustó escribir o fue algo que descubriste en este último tiempo? ¿Cómo es tu experiencia en esto de escribir?

C: - Lo descubrí el año pasado, porque de chiquita no me gustaba escribir para nada, o sea, lo odiaba, pero el año pasado empecé a escribir y me gustó.

E: - ¿Te inspiraste en algo para hacer este cuento o fue algo que te fue surgiendo, o eran ideas que ya tenías?

C: - La verdad es que se me ocurrió casi cuando había que entregar los cuentos. Lo hice en dos días. Tenía uno preparado, pero hubo problemas con el programa y tuve que hacer todo de nuevo otro. Así que se me ocurrió en dos días.

E: - ¿Sos de leer libros? ¿Te gusta leer? ¿Qué tipos de libros te gusta leer?

C: - Sí, me gusta leer, leo mucho, en especial los que son de terror.

E: - Hoy vas a ir a la Feria del Libro. Hay cantidad de libros y vas a poder elegir tu premio ahí. ¿Ya pensaste, tenés alguna idea de qué libro vas a elegir?

C: - No, pero si es de ficción seguramente lo elija. Se me va a ocurrir en el momento.

E: - Muy bien. Felicitaciones Camila y a seguir trabajando.

C: - Gracias.

viernes, 29 de mayo de 2015

Nuestras ganadoras ya tienen su premio.

En la tarde del viernes 29, junto a la Profesora Marianela García, organizadora del concurso de cuentos, y al Profesor Álvaro Bernasconi, secretario del liceo, nuestras ganadoras concurrieron a la Feria del Libro para hacerse de sus merecidos premios.


jueves, 28 de mayo de 2015

Ganadores del concurso de cuentos.


En la mañana del jueves 28, luego de haberse reunido el jurado, y de la necesaria deliberación, en el recreo largo se realizó la premiación del concurso de cuentos.
No podemos evitar caer en el lugar común de que todos los participantes "son ganadores", pero realmente lo son. A decir del Maestro Tabárez, "el premio es el camino", es decir, el premio es poner a trabajar nuestras capacidades, y compartirlas con los demás.
Pero como en todo concurso, hay que premiar a alguien, con todo lo frustrante que es no poder premiar a todos.

La ganadora del concurso fue la autora del cuentos "Los ojos violetas", Juana Caballero de tercer año. El segundo lugar fue para Milena Corgatelli de primero, autora del cuento "Flowers in the Paradise", mientras el tercer puesto fue para la autora del cuento "La elegida", Camila Trujillo de segundo. El jurado decidió entregar una mención especial a Kevin Boroviov, también de segundo.

Los tres premiados, junto a la Prof. Marianela García, y al secretario Prof. Álvaro Bernasconi, concurrirán a la Feria del Libro donde recibirán sus merecidos premios.

Para ver más imágenes haga click aquí.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Se están juzgando los cuentos...

Felicitamos a todos los que se animaron a participar de nuestro concurso de cuentos.

El jurado está juzgando las obras, y pronto decidirá quienes son los tres autores que tendrán un premio especial porque, si bien todos merecen un premio y un merecimiento, como todo concurso debe  culminar con el difícil momento de elegir unos premiados.

Los premios consistirán en vales para comprar un libro del gusto del ganador en la Feria del Libro que se está realizando en el Atrio de la Intendencia Municipal de Montevideo.

No hemos podido publicar todos los cuentos, algunos por su extensión. Esperamos poder hacerlo a la brevedad.

Deseamos que este concurso haya sido una oportunidad para compartir los talentos y capacidades que Dios nos regaló.

"Intervención urbana" por el Día del Libro.

Con motivo del Día del Libro, nuestro liceo organizó una semana de actividades para celebrar.


El miércoles 27 en la mañana, las profesoras Marianela García (Idioma Español y Literatura) y Stefani Solari (Educación Visual y Plástica, Formación Cristiana) en coordinación prepararon una "intervención urbana", que consistió en ambientar la Plaza del Inmigrante con carteles que invitan a disfrutar de la lectura de libros.

Luego compartieron globos en cuyo interior se encontraba el título de alguna obra que recomendaban leer.

Además, durante el recreo largo, en varios espacios se leyeron diversos libros. La jornada culmina con la Presentación del libro "Buenas Prácticas en Educación", en el que sale publicada nuestra campaña contra el acoso escolar.

El jueves se conocerán los ganadores del concurso de cuentos, quienes, el viernes, participarán de la Feria del Libro, donde recibirán sus merecidos premios.

Para ver más imágenes haga click aquí.

lunes, 25 de mayo de 2015

Concurso de cuentos: "La elegida".

La elegida

“Mi pequeña hija, tan chiquita y frágil, lamento mucho tener que abandonarte en este bosque. Si lo hago no es porque no te ame, es para protegerte de ellos, tú sabes que te quieren llevar. Te quiero mucho... tu madre.”

¿Qué? No lo recuerdo, no sé qué ocurre, solo sé que mi nombre es Jade y que tengo quince años. Estoy en un bosque sola y con esta nota en mis manos. Solo recuerdo una casa en un bosque igual a este, si no me equivoco está allí.

Ya pasó una hora desde que me dispuse a buscar esa casa. Me doy por vencida. Es de noche y la verdad me aterra la oscuridad. Tendré que buscar refugio.

-No te muevas o serás mi cena- dijo una  voz grave a mis espaldas.
-¿Quién eres?- me di vuelta y lo vi, la cosa más aterradora que he visto.
-Eso no importa- habló esa cosa extraña.

No puedo creerlo, tengo ante mí lo que parece ser un lobo enorme.

-¿Cómo es posible que un lobo sea tan grande?- pregunté con miedo.
-No soy un lobo- 
¿A qué se refiere?
-¿Qué quieres decir?- él me miró con superioridad.
-Por ser una de mis víctimas te mostraré- dijo sacándose su collar.

Una luz que encandiló salió de esa bestia. Esto es algo en verdad extraño, no es ni un humano ni un lobo, es una mezcla. Tiene orejas y cola de lobo pero lo demás es completamente humano. Ahora me da mucho menos miedo, igual algo de miedo tengo.

-Te preguntarás qué clase de bicho soy ¿no es así?- dijo caminando de un lado a otro.
-Pues sí, no te preocupes, no tienes por qué contestarme- tengo que decirle cosas así para que él solito me lo diga.
-Como quieras... ¿en serio no quieres que te cuente?- sabía que iba a funcionar.
-Si quieres decirme hazlo, no tengo ningún problema- ojalá me lo diga.
-Está bien, te lo diré. Soy un esperlano- 
Nunca escuché algo así.
-¿Qué es eso?- yo solo conozco la palabra espartano pero no creo que sea lo mismo.
-Fácil, personas como yo, mitad animal, mitad humano.- 
Eso es una locura, pero le creo ya que él es real, a menos que haya tomado algo.
-Ya entiendo, oye, ahora que somos conocidos ¿no me vas a comer, verdad?- él solo largó una carcajada.
-No soy caníbal, lo que te dije de que ibas a ser mi cena no es verdad. Suelo decirle ese tipo de cosas a los extraños que pisan mi bosque- 
Qué alivio, por lo menos no seré la cena de un esperlano.

Después de unas horas hablando descubrí que su nombre es Aiden y que tiene mi misma edad. También que hay muchos más esperlanos a parte de él y que todos ellos viven en un lugar secreto.

Ahora vamos a ir en busca de la casa que quería encontrar hace unas horas.

-Jade, ¿en serio no recuerdas nada?- dijo algo preocupado.
-Por desgracia no, trato pero es inútil, veo todo negro.- Cómo me gustaría recordar.
-Lo siento mucho- 
Qué lindo que se preocupe por mí.
-Gracias, es lindo que aunque no recuerdo nada tú te preocupes por mí- él me miró sorprendido.
-Claro que me preocupo, hace poco que te conocí pero siento que ya hace años que te conozco- dijo moviendo la cola, 
¡Qué gracioso!
-Eso me hace sentir muy...- un ruido muy fuerte en interrumpió.

Aiden se puso su collar, este lo transformó de nuevo en un lobo completo. Me hizo señas, no las entiendo, es como si bailara.

-¿Qué? No te entiendo- rodeó los ojos y se dirigió a mí.
-Callate, alguien nos está siguiendo- 
Esto me preocupa.
-Danos a la chica- dijo un chico saliendo de los arbustos, ahora que lo miro mejor, es un zorro humano.
-Sí, o si no terminarás muy mal Aiden- otro chico salió de los arbustos. Este era un lobo.
-Si la quieren vengan por ella- dijo Aiden amenazante.

Los tres chicos se miraban con odio, ¿qué tendré que ver en esto? Aiden en un movimiento rápido golpeó al zorro, el otro lobo le pegó en la espalda. Tengo que parar esto, se van a terminar matando.

-¡Paren! ¿Por qué hacen eso? No peleen y díganme ustedes dos ¿por qué me quieren llevar?- dije un poco histérica.
-¿Cómo? ¿No lo sabes?- dijo el chico zorro.
-No, perdí la memoria, ya no lo recuerdo- los dos me miraron confundidos.
-Entonces no lo sabes- dijo el lobo.
-Ya dije que no, una pregunta ¿ustedes son esperlanos?- dije acercándome a ellos.
-Sí, yo soy Tens y él Doll- 
¡Qué nombres más extraños!, por lo menos ya sé que el zorro es Tens y el otro Doll.
-Ah, yo soy...- me interrumpió Doll.
-Sé quién eres, tu nombre es Jade y … eres mi hermana- 
¿Qué? Eso es imposible, yo no soy mitad animal.
-No, tiene que ser un error, yo soy humana- dije sorprendida.
-Eso no es verdad, tú no eres humana, eres una esperlana como nosotros- 
Esto es una broma.
-Pero mírame, soy cien por ciento humana- le dije mostrándole mi cuerpo.
-Sí, eres humana, pero solo por fuera.- 
No lo entiendo.
-Explícate- dije seria.
-Por dentro tienes una fuerza sobrenatural, en otras palabras, tú puedes hacer muchas cosas- 
Eso solo me dejó más confundida que antes.
-¿Qué cosas?- No sé por qué pero en estos momentos estoy pensando en mi madre.
-Es difícil de explicar, solo te diré que eres la hija de la madre naturaleza y la elegida para gobernar nuestro reino.- 
¡Dios!, este se tomó algo, ¡eso es una locura!
-¡Oh princesa! Discúlpame, no sabía que eras tú, desapareciste hace muchos años- dijo Aiden desesperado.
-Se equivocan, mi madre me dejó esta nota- le entregué la carta a Doll.

Esto está mal, la mujer que escribió esa carta no parecía ser la madre naturaleza, ahora que lo pienso, de seguro eso que dijo es una metáfora y algo tan loco como eso no es mi mamá.

-Esta carta es de Aurora, sí, es tu madre. Lo que te dije era una metáfora, a lo que me refiero es a que tienes los mismos poderes que ella- 
O sea, yo puedo hacer volar árboles entonces. Sigo creyendo que es un error.
-A ver, ¿entonces soy como la madre naturaleza?- dije nerviosa.
-Algo así, tus poderes son controlar todo lo natural como hacer crecer el pasto o los árboles. En general, controlas todas las plantas que estén en el planeta.- 
Doll está loco, yo no...¿a quién engaño? Puede ser verdad ya que no lo recuerdo.
-¡No le creas Jade! Todo lo que dicen es un ultraje, solo quieren convencerte para después hacer algo malo. Lo recuerdo perfectamente, nunca hubo ninguna princesa- dijo Aiden exaltado.
-Pero me habías dicho que sí la había- dije algo frustrada.
-Mentí para seguirles el juego, no eres lo que ellos dicen- 
Mi cabeza está hecha un lío.
-¡Esto ya es demasiado! ¿Por qué arruinas nuestro plan? ¡La teníamos que convencer Aiden!- 
Esto me huele raro.
-¡Yo cambié de opinión! Jade, sí eres la elegida pero no para ser princesa sino para ser sacrificada.- ¿Qué? ¿Por qué me harían eso?
-¡Ustedes están locos!Yo me largo- dije y salí corriendo.

Le creo a Aiden, era algo muy loco todo lo que esos dos me decían. Sin embargo, para que me quieran sacrificar debo tener algo en especial.

Hace ya varias horas que salí corriendo, por suerte nadie me sigue. No me importa si lo que me dijeron es verdad o no, yo solo quiero encontrar a mi mamá y descubrir la verdad de todo esto.

-¡Te encontré!- 
Alguien me agarró de los hombros.
-¡Aahhh!- chillé asustada. Me di vuelta y vi a Aiden.
-No te asustes, soy yo, te ayudaré a encontrar a tu madre- dijo sonriendo.
-No sé si creerte, dame una razón- dije seria.
-Te daré una, somos amigos, con eso basta- 
Eso no es suficiente y a parte no es verdad.
-No Aiden, nos conocemos hace apenas unas horas, es muy poco tiempo como para ser amigos- él me miró triste.
-Bien, si no soy tu amigo pues me voy, encuentra a tu mamá sola. Un pequeño detalle, yo sé dónde está.- 
¡Demonios!
-Está bien, sí te considero como un amigo ¿contento?- él sonrió moviendo su cola, se ve muy tierno.
-Perfecto, es hora de empezar la búsqueda, pero antes vamos a dormir a algún lado porque me muero de sueño- 
Hasta que al fin dice algo que me agrada.
-Sí, yo también me muero de sueño- dije bostezando.

Caminamos varias horas hasta llegar a un hotel, Aiden no sé cómo pero se puso en una forma cien por ciento humana. Entramos al lugar, muy lindo la verdad, él pagó todo. Ni idea de cómo consigue tanto dinero pero bueno, tendrá sus contactos.

Hace unos minutos nos instalamos en una habitación, pobrecito, él quiso dormir en el piso que  sería incómodo dormir juntos en una cama tan chiquita y más con la cola y orejas tan grandes y peludas.

-Buenas noches pequeña- dijo medio temblando.
-Aiden, hace frío, sube a la cama- tendré que dormir incómoda esta noche.
-¿En serio? ¡Muchas gracias!- 
Saltó arriba mío. Esta será una noche demasiado larga, no podré dormir de seguro.
Al fin es de día, el chico se movió toda la noche, no dormí ni un segundo. Tengo mucha hambre, no sé hace cuánto que no como algo. Tendré que despertar al bello durmiente de la forma más dulce posible.

-¡Holgazán, despierta!- le tiré un vaso con agua.
-¿Pero qué miércoles te pasa? ¡Estaba soñando muy bien y tú lo arruinas!- dijo sobresaltado el pobre.
-Sí, porque tengo mucha hambre- Él me miró enojado.
-¿No viste que ahí, en el costado de la habitación, hay una heladera repleta?¡Me despertaste para nada!- 
¡Ups!, bueno, no importa, mejor ni le contesto y me voy a comer...

Pasaron muchos meses desde que empezamos a buscar a mi mamá. Yo por un lado también quería encontrar alguna pista que me ayudara a recordar todo. Por suerte encontré un collar con mi nombre escrito y con dos palabras grabadas en él. “Te amo” era lo que decía y sospecho que fue mi mamá la que me lo dio. También encontramos una dirección que según Aiden es el lugar donde vive mi mamá.

Ahora caminamos juntos de la mano en dirección al supuesto lugar en donde ella se encuentra. ¿Por qué me da la mano? Fácil, con el tiempo me di cuenta de que es muy buena persona y me fui enamorando de él. En estos momentos me pongo a pensar en que si él no me hubiera encontrado en aquel bosque hoy estaría sola.

Llegamos a una casa, esta quedaba en el medio del bosque. Aiden pateó la puerta para abrirla ya que la casa parecía abandonada. Me hizo señas para que pasara, pasé y tanto él como yo miramos impactados.

-Creí que esto estaba abandonado, pero me equivoqué.- 
Yo pensé lo mismo que él, por fuera parece que se cae en pedazos pero por dentro es todo lo contrario.
-Sí, nos equivocamos y mucho- dije mirando asombrada.
-¿Sabés cómo me siento?- preguntó saliendo del tema.
-Mmm, no. ¿Cómo te sentís?- ¿En qué estará pensando?
-Me siento como si estuviera en “Hansel y Gretel”.- 
¡Por Dios!, a veces pienso que soy muy infantil, pero él me supera.
-Es tan increíble que seas tan infantil- dije riendo.
-Pero eso es lo que más te gusta de mí- 
Me abrazó y me besó.
-¿Qué hacen unos chicos besándose así en mi casa?- dijo una chica como de mi edad.
-Disculpe, estamos buscando a Aurora, la mujer que escribió esta carta- le dije dándole mi carta.

La chica se quedó callada. ¿Será que mi madre se murió? Ese silencio me hace pensar eso.

-Pequeña... yo soy tu madre- dijo casi llorando.
-Es imposible, eres muy joven- dijo Aiden sorprendido.
-Nada es imposible. Les explicaré todo.- Nos invitó a sentarnos.

Solo bastó una hora para que por fin supiera la verdad. Soy la elegida, pero no para ser sacrificada como los chicos decían, lo soy para acabar una especie. Mi madre no pudo hacerlo, terminó siendo una de ellos, involuntariamente la convirtieron. Soy la esperanza de ella, en el futuro me dijo que tendría que matarla. Aunque acepté, sé que no lo haré pero mejor que ella crea que sí, no tengo mucho tiempo pero el poco que me queda antes de que ellos vengan lo usaré para ser la mejor... la mejor caza vampiros de todos los tiempos.

Continuará...